El templo secuestrado: cuando los hombres sustituyeron el regalo de la Creación por la religión
Jesús de Nazaret no vino a fundar templos, jerarquías ni aduanas morales. Vino a recordar que el ser humano es un regalo sagrado de la Creación. Una reflexión directa sobre cómo los hombres vestidos de religión secuestraron la espiritualidad para convertirla en control y culpa, y por qué la verdadera fe no necesita intermediarios.